En el año 2005 Atienza se hermanó con la localidad segoviana de Muñoveros.
El nexo de unión entre estas dos localidades es la figura de Juan Bravo, nacido en 1483 en Atienza y cuyos restos reposan en Muñoveros.
AYLLÓN
El Hermanamiento de Atienza con la población segoviana de Ayllón tuvo lugar el día 25 de Noviembre de 2006. Decenas de ciudadanos de ambas villas disfrutaron de unos instantes históricos. Los actos se desarrollaron según un horario previsto y cumpliendo con puntualidad.
A las doce menos cuarto las autoridades locales recibieron a los amigos de Ayllón y desde las dependencias del Ayuntamiento se desplazaron a la iglesia de San Juan Bautista donde una misa cantada, y muy bien cantada, por el grupo "Los Cuatro Magníficos", dieron al entorno un tono de calidad y emoción muy indicadora del sentido de la jornada.
En el Salón de Plenos de la casa de la Villa, se desgranaron discursos y parabienes, previos a la firma del documento oficial de hermanamiento. Felipe López y Dionisio Rico sellaron el compromiso en nombre de sus vecinos.
Como un acto de confraternización., el Presidente de la casa de Guadalajara en Madrid, Ramón Pérez Acevedo, y el de Casa de Segovia en Guadalajara, Emilio Pérez, dieron paso a las crónicas del cronista oficial de Ayllón, Teodoro García, y del cronista ocasional de Atienza, Juan Jesús Asenjo. La entrega de insignias, placas y obsequios así como los reiterados aplausos de los presentes fueron la señal de que las cosas iban por su buen camino.
Ese camino de la mañana continúo con un vino español amenizado por los dulzaineros de la Escuela de Folclore de Diputación y luego en una comida donde disfrutaron de la buena mesa unos cincuenta comensales.
El hermanamiento ha sido fruto de las buenísimas relaciones desde siglos entre Atienza y Ayllón, razones de historia, de proximidad geográfica y de paisaje humano. El hermanamiento persigue además revitalizar la zona en los aspectos turísticos y culturales, no en vano ambas poblaciones son Monumento Histórico Artísticos, y en el humano, parar si se puede, o ayudar a parar, la sangría de la población en nuestras zonas rurales.